- Primera pregunta
¿Por qué los símbolos siguen apareciendo en sueños, rituales y experiencias espirituales de todas las culturas?
Es una respuesta muy sencilla. Y es que los símbolos aparecen en sueños, ritos y experiencias espirituales porque es la forma en que se manifiesta la psique humana.
Pero por qué aparecen en todas las culturas? Para responder esa pregunta es necesario hablar del inconsciente colectivo y de los arquetipos.
Jung observó precisamente eso: que personas de culturas diferentes, sin contacto entre ellas, e incluso de diferentes épocas, producían imágenes sorprendentemente semejantes en sueños, visiones, y mitos. Y eso lo llevó a plantear la existencia del inconsciente colectivo. Y qué es el inconsciente colectivo? Es una dimensión de la psique compartida por toda la humanidad.
Y hay una relación de ese inconsciente colectivo con los arquetipos. Y es que los arquetipos hacen parte de la estructura básica del inconsciente colectivo.
Sin embargo, es importante aclarar una diferencia importante, y es que el arquetipo no es un símbolo ni es una imagen.
El arquetipo es una fuerza organizadora inconsciente; mientras que el símbolo es una de las formas concretas mediante las cuales ese arquetipo se hace visible.
Y los símbolos son fundamentales en rituales, sueños y experiencias espirituales. Por ejemplo, los rituales funerarios funcionan precisamente porque ayudan a elaborar simbólicamente la muerte. Un funeral no elimina la muerte, pero si ayuda a transformarla psicológicamente.
Lo mismo ocurre con los sueños. El sueño no informa algo que ya sabemos; sino que intenta mostrar simbólicamente eso que el yo todavía desconoce.
Hay una frase de Jung que resume todo esto muy bien: Decía que “La psique piensa más en imágenes que en conceptos.”
- 2. Segunda pregunta
¿Qué riesgos existen al interpretar literalmente los símbolos o al ignorarlos por completo?
Me parece muy práctico responder a esa pregunta, aplicada a los sueños. Primero: cómo sería interpretar literalmente un símbolo en un sueño?
Sería tomar las imágenes del sueño como si fueran hechos reales.
Por ejemplo, soñar un hombre con que su esposa le es infiel. Entonces el soñante está seguro de que realmente ella lo está engañando.
O soñar con la muerte de alguien y creer que ese alguien va a morir realmente.
Eso destruye el símbolo. Porque el símbolo nunca se va a referir únicamente un objeto externo. Sino que se refiere siempre a un proceso interior. Es decir, que la interpretación del símbolo depende de la vida concreta del soñante.
Así que el símbolo nunca tiene un significado fijo. Su interpretación y su sentido nacen es del diálogo entre la imagen simbólica que aparece y la totalidad de la personalidad del soñante.
Ahora, lo anterior responde a la interpretación literal de los símbolos. Pero que pasa si se ignoran por completo los símbolos en los sueños?
Pues que perdemos la oportunidad de reconocer aspectos de nosotros mismos que están pidiendo ser integrados, ya sean emociones reprimidas o conflictos no resueltos.
Por qué sucede esto? Porque la psique tiene una función autorreguladora y compensatoria. Eso significa que cuando la conciencia se vuelve unilateral, dejando de ver aspectos del otro lado, pues el símbolo aparece para tratar compensatoriamente de mostrar lo ignorado.
Así que si ignoramos sistemáticamente el símbolo, pues vamos a seguir viviendo dentro de nuestra propia ceguera.
Cual sería la respuesta propiamente junguiana a la pregunta inicial? Yo diría que sería no interpretar literalmente el símbolo. Pero tampoco descartarlo. Y lo principal: para Jung, interpretar un sueño no consiste en traducir símbolos, sino en dialogar con ellos.
3. Tercera pregunta
¿Cómo pueden los mitos y arquetipos ayudarnos a comprender las crisis contemporáneas?
Yo comenzaría diciendo que históricamente las crisis cambian de forma, pero no cambian su estructura. Que podemos encontrar situaciones difíciles de la Grecia antigua o de la Edad Media, y descubrir que seguimos enfrentando experiencias arquetípicas semejantes a las del pasado.
Experiencias arquetípicas cómo cuales? Como las crisis generadas en El miedo. La pérdida. El poder. La Sombra. La muerte. La búsqueda de sentido.
Y los mitos narran precisamente esas crisis y esos esos conflictos permanentes. Por eso es que se dice que los mitos nunca envejecen. Y por eso, no se deben ver como historias antiguas sino como descripciones simbólicas del alma humana.
Así que respondiendo la pregunta, los mitos y arquetipos nos ayudan a comprender que muchas de nuestras crisis actuales son expresiones modernas de conflictos ancestrales.
Pero para no quedarnos en lo teórico, tomemos como ejemplo la actual polarización política.
Desde una mirada exclusivamente sociológica podemos explicar sus causas económicas, culturales o históricas, y todo eso es importante.
Pero la psicología junguiana añade otra dimensión y es que cuando una sociedad se polariza, con frecuencia lo que vemos es una proyección colectiva de la sombra.
Cada uno de los dos grupos comienza a experimentar que todo el bien está de su lado y todo el mal pertenece al adversario. Los otros dejan de ser seres humanos y se convierten en la encarnación del mal.
Y esa dinámica no es nueva. Es una expresión contemporánea de una crisis arquetípica muy antigua entre la luz y la oscuridad. Y los mitos nos ayudan a reconocer ese patrón y, por lo tanto, a no quedar completamente poseídos por ese patrón.
Y acá es importante hacer una claridad. Y es que los mitos no nos dicen qué debemos pensar. Sino que nos ayudan a reconocer y a analizar las crisis sociales en las que nos vemos involucrados.
Pero teniendo en cuenta que nos ofrecen orientaciones más que respuestas.
4. Cuarta pregunta
¿Qué papel tiene el lenguaje simbólico en los procesos de transformación psicológica y espiritual?
Yo creo que esa es la pregunta más propiamente junguiana.
Y es que una transformación psicológica no se da porque comprendamos intelectualmente un problema.
Por el contrario, las transformaciones se producen cuando una imagen simbólica interviene.
Y es que el símbolo tiene precisamente esa capacidad transformadora.
Por eso es que las religiones utilizan imágenes. Para fomentar las transformaciones espirituales Y por eso es que algunos sueños cambian una vida entera.
Y en la práctica clínica uno conoce muy bien el poder trasformador de los símbolos.
Uno ve que hay pacientes que durante mucho tiempo entienden perfectamente sus conflictos… de manera racional. Sin embargo, nada cambia.
Hasta que aparece un sueño poderoso. Con una imagen simbólica. Y esa imagen comienza lentamente a reorganizar la personalidad.
Y quisiera dar un ejemplo. Y es una paciente joven que durante muchos años vivió pendiente de las necesidades de los demás. Y gran parte de su energía estaba dedicada: a satisfacer a sus padres, a no decepcionar a sus amigos y a adaptarse constantemente a las expectativas del entorno.
Ahora, intelectualmente comprendía muy bien ese patrón. Y lo habíamos hablado muchas veces. Sin embargo, la comprensión por sí sola no producía una transformación profunda.
Y fue entonces cuando soñó que tenía un bebé. Y no lo interpretamos como un anuncio de maternidad, que sería una interpretación literal. El bebé se convirtió fue en el símbolo de una nueva personalidad que estaba naciendo.
Y en ese momento decisivo tomó la decisión de trasladarse de un estado a otro en Estados Unidos. Y no lo vivió simplemente como un cambio de ciudad, sino como la posibilidad de iniciar una vida más auténtica e independiente.
Ahora, lo interesante es que el sueño no le dio instrucciones sobre cómo debía vivir. Solo le ofreció esa imagen del bebé. Y esa imagen simbólica empezó a acompañarla durante mucho tiempo.
Ahí se comprende la función transformadora del símbolo. El bebé no era una explicación de su conflicto; era la expresión viva de la persona que estaba comenzando a ser. En este caso, el sueño anticipó un futuro psicológico que la conciencia apenas empezaba a vislumbrar.
Y eso ocurre porque el símbolo moviliza emociones, imaginación y significado al mismo tiempo. Y no trabaja únicamente con la razón.
Jung decía que el símbolo es “la mejor expresión posible de algo todavía desconocido”. TODAVÍA!
Y esa definición es extraordinaria. Porque significa que el símbolo no habla únicamente del pasado. Sino que habla sobre todo del futuro psicológico. Mostrando eso que la personalidad está intentando llegar a ser.

